Fuego para la sed

 

He visto nacer un día
Demoníacas preguntas que yacen
En las llagas del cielo
Y la música de nuestros latidos
Fosilizada en la tierra que enajenamos
Como carbones venteados por esa razón
Que ha perpetuado
Los sismos de los pueblos
Las arenas
Tienen sed
De aquel nuestro sentido
Perdido en la torcaza

He visto nacer un día
Los cadáveres que piden agua
Pero ésta se halla en el lejano cauce
Donde se ahogan
Todas las almas.